lunes, 31 de octubre de 2016

BÚSQUEDA IMPLACABLE

       
En esta ocasión les quiero contar un poco acerca de mi búsqueda personal de trabajo, como ya les había dicho yo soy maestra una profesión que ya tiene muchos miembros. Entonces como todos salí de la facultad con la esperanza de encontrar un trabajo y que de preferencia tuviera buen horario o fuera de fácil acceso; que engañada estaba, no sabía a lo que me enfrentaba.
Mi primer paso fue repartir curriculums, en algunos lugares me recibieron muy bien y en otros a penas y me miraron, me sentí un tanto estúpida pero no tenía opción necesitaba conseguir un empleo y esta era una forma para acercarme a ello.
En otras escuelas me dijeron: “vuelve cuando tengas tu título o cédula profesional” cosa que obviamente no tengo en este momento porque acabo de salir de la escuela; mi experiencia con distintos niveles educativos no importaba porque aun soy pasante.

En mi búsqueda de empleo me encontré que hay varios portales en internet en los que puedes encontrar empleo, pero por más que buscaba no me encontraba ningún empleo de maestra en mi estado.
Al paso de los días logre encontrar un par de empleos pero eran terriblemente pagados, es una vergüenza que quieran pagarle a una persona $1,600 al MES, si no leyeron mal, el pago era mensual y debería de trabajar cinco horas diarias o sea que ellos querían un empleado que trabajara 25 hrs a la semana por $400 que clase de empleo es este, ni siquiera de estudiante tuve un empleo tan mal pagado.
Así que con estas terribles ofertas a la vista no tenía mucho de donde elegir, mientras tanto yo seguía sobreviviendo impartiendo asesorías privadas, que me daban a ganar muy bien pero que no eran tan recurrentes como yo quisiera.
Mi búsqueda implacable continuo, y la llame así porque hubo ocasiones en las que me sentí derrotada, creí que a lo mejor no encontraría nada, me desespere y recupere muchas veces, hasta que entendí que todo llegaría a su momento.
Una vez que comprendí que las cosas no se pueden forzar decidí darme unos días para meditar mi situación y dejar que todo fluyera según debía. Seguí en esta búsqueda de empleo pero ya con más calma y sin tanta presión, sin sentirme culpable por no tener un empleo fijo y con el apoyo incondicional de mi familia que fue lo que más me ayudo a tranquilizarme. 

domingo, 30 de octubre de 2016

LA VIDA DE ADULTO COMIENZA

Empezaré contándoles que hace dos meses que termine la licenciatura, soy maestra de matemáticas (secundaria y preparatoria) y vivo en México, el estado me lo reservaré. Pero puedo decirles que es un estado pequeño y que uno se encuentra conocidos en todos lados. Pues bueno hace dos meses que soy pasante, o sea ya termine la licenciatura y mi título estará en proceso apenas presente mi tesis, cosa que espero suceda en el próximo mes a más tardar.

Las cosas no han sido lo que yo esperaba. Todos anhelamos terminar la carrera y ser “libres” por fin. Pero cuando termine la facultad realmente sentí que mi periodo de perder el tiempo se acababa, es decir ya tenía una licenciatura y el momento de ser adulta había llegado.  No sabía si estaba lista pero tenía que enfrentarme a esto, no había otra salida.
Y así fue como comenzó mi “libertad” y la coloco entre comillas porque al menos yo lo sentí como algo efímero, les explicare porque, al principio recién había salido de la carrera así que después de entregar curriculums como loca en todas las escuelas que me encontré en mi pequeño estado me dispuse a esperar una oportunidad de empleo, y al principio pensé está bien unos días de descanso después de tanto trabajo que tuve este último semestre, me lo merezco, está bien. 
Pero las semanas pasaron y esa oportunidad no llegaba, mientras tanto presente el examen de oposición (Examen que realiza la Sep para dar empleo a los docentes) lo que me dejo un poco tranquila porque al resultar idónea me da una esperanza de que en algún momento me den trabajo, aunque por el monto no lo tengo. Y fue aquí donde comencé a sentir que no era libre en absoluto, es cierto que ya no tenía que ir a clases pero por otro lado ser recién egresada y no tener trabajo me hacía sentir un poco fracasada. Tenía tiempo libre, sí, pero no me sentía libre.

Pero no quiero que piensen que soy una conformista que solo espera a ver que le dan, en el transcurso de estas semanas yo seguí trabajando por mi cuenta lo que me daba un salario pequeño pero que de momento estaba bien, pero no quería pasar así demasiado tiempo.