miércoles, 2 de noviembre de 2016

COMO FACEBOOK ME AYUDO A ENCONTRAR MI PRIMER EMPLEO

       Era un día como cualquier otro y yo trataba de perder un poco el tiempo en mis redes sociales, Facebook para ser más exacta, en eso me encuentro con un grupo sugerido que se llamaba Bolsa de empleo, inmediatamente accedí al grupo y empecé a revisar el tipo de ofertas, como no tenía nada que perder me uní al grupo.
Y así se abrió ante mis ojos una nueva ventana de oportunidad para encontrar empleo; al principio me desanime un poco porque la mayoría de trabajos eran muy mal pagados y requerían de al menos ocho horas de mi día cosa que no estaba dispuesta a conceder por un salario tan bajo.

Pero una ligera esperanza surgió cuando vi un anuncio en el que buscaban maestro, era para primaria y tenía que ser de ciencias, pero eso me hizo saber que posiblemente podía tener una oportunidad usando este medio ya que algunos de los empleos solo tenían este medio de difusión.
Entonces pensé que podían existir más grupos en Facebook que funcionaran como bolsa de empleo y así fue, me encontré con cinco grupos más (de los que actualmente soy miembro y los reviso con cierta periodicidad) ; me puse al día con todos los grupos revisando las ofertas de los últimos días y las publicaciones más populares, pero no aparecía  nada que fuera de mi perfil.

Un par de días después de revisar todos los días estos grupos por fin apareció algo, en un colegio buscaban maestro de matemáticas; me apresure y envié mi curriculum vitae al correo electrónico ahí indicado y espere que mi suerte cambiará. Pasaron dos días y al ver que ni siquiera me  confirmaban de recibido me desanime, después pensé que estaba exagerando y que esto de contratar a alguien lleva su tiempo, y dos días era demasiado pronto.

Pasaron más días, más de una semana concretamente y entonces di por hecho mi fracaso, no me habían considerado para el puesto. Al principio pase por la culpa, pensé que había sido pésima alumna que debí de haberme esforzado más y esto solo era consecuencia de mis malos hábitos escolares. No sé cómo se me pudo ocurrir tremenda tontería, una cosa no tenía nada que ver con la otra.

Trate de no desanimarme y de seguir buscando, busque en portales de empleo y en grupos de Facebook, y cuando ya creía que no había espacio alguno para mí me topé con una oferta que creí debía de aprovechar; pues resulta ser que un instituto educativo buscaba maestro de física elemental, no es mi especialidad pero poseo conocimientos así que me postule para el empleo, total lo peor sería que me dijeran que no. Cuál fue mi sorpresa cuando contestaron a mi correo diciéndome que querían una clase muestra, que debido a mi curriculum me ofrecían el puesto de maestra de matemáticas. Arriesgarme me funciono.


Y pues el resto es historia, fui a una entrevista (que hasta este momento era mi tercera entrevista, después les contare) y me dieron un empleo temporal en una escuela privada con sistema semi-escolarizado. Me tocaron algunas pocas horas por ser la maestra nueva, pero este empleo me daba lo que yo necesitaba en este momento, saber que soy lo suficientemente capaz para conseguir un empleo y desarrollarme profesionalmente. 

lunes, 31 de octubre de 2016

BÚSQUEDA IMPLACABLE

       
En esta ocasión les quiero contar un poco acerca de mi búsqueda personal de trabajo, como ya les había dicho yo soy maestra una profesión que ya tiene muchos miembros. Entonces como todos salí de la facultad con la esperanza de encontrar un trabajo y que de preferencia tuviera buen horario o fuera de fácil acceso; que engañada estaba, no sabía a lo que me enfrentaba.
Mi primer paso fue repartir curriculums, en algunos lugares me recibieron muy bien y en otros a penas y me miraron, me sentí un tanto estúpida pero no tenía opción necesitaba conseguir un empleo y esta era una forma para acercarme a ello.
En otras escuelas me dijeron: “vuelve cuando tengas tu título o cédula profesional” cosa que obviamente no tengo en este momento porque acabo de salir de la escuela; mi experiencia con distintos niveles educativos no importaba porque aun soy pasante.

En mi búsqueda de empleo me encontré que hay varios portales en internet en los que puedes encontrar empleo, pero por más que buscaba no me encontraba ningún empleo de maestra en mi estado.
Al paso de los días logre encontrar un par de empleos pero eran terriblemente pagados, es una vergüenza que quieran pagarle a una persona $1,600 al MES, si no leyeron mal, el pago era mensual y debería de trabajar cinco horas diarias o sea que ellos querían un empleado que trabajara 25 hrs a la semana por $400 que clase de empleo es este, ni siquiera de estudiante tuve un empleo tan mal pagado.
Así que con estas terribles ofertas a la vista no tenía mucho de donde elegir, mientras tanto yo seguía sobreviviendo impartiendo asesorías privadas, que me daban a ganar muy bien pero que no eran tan recurrentes como yo quisiera.
Mi búsqueda implacable continuo, y la llame así porque hubo ocasiones en las que me sentí derrotada, creí que a lo mejor no encontraría nada, me desespere y recupere muchas veces, hasta que entendí que todo llegaría a su momento.
Una vez que comprendí que las cosas no se pueden forzar decidí darme unos días para meditar mi situación y dejar que todo fluyera según debía. Seguí en esta búsqueda de empleo pero ya con más calma y sin tanta presión, sin sentirme culpable por no tener un empleo fijo y con el apoyo incondicional de mi familia que fue lo que más me ayudo a tranquilizarme. 

domingo, 30 de octubre de 2016

LA VIDA DE ADULTO COMIENZA

Empezaré contándoles que hace dos meses que termine la licenciatura, soy maestra de matemáticas (secundaria y preparatoria) y vivo en México, el estado me lo reservaré. Pero puedo decirles que es un estado pequeño y que uno se encuentra conocidos en todos lados. Pues bueno hace dos meses que soy pasante, o sea ya termine la licenciatura y mi título estará en proceso apenas presente mi tesis, cosa que espero suceda en el próximo mes a más tardar.

Las cosas no han sido lo que yo esperaba. Todos anhelamos terminar la carrera y ser “libres” por fin. Pero cuando termine la facultad realmente sentí que mi periodo de perder el tiempo se acababa, es decir ya tenía una licenciatura y el momento de ser adulta había llegado.  No sabía si estaba lista pero tenía que enfrentarme a esto, no había otra salida.
Y así fue como comenzó mi “libertad” y la coloco entre comillas porque al menos yo lo sentí como algo efímero, les explicare porque, al principio recién había salido de la carrera así que después de entregar curriculums como loca en todas las escuelas que me encontré en mi pequeño estado me dispuse a esperar una oportunidad de empleo, y al principio pensé está bien unos días de descanso después de tanto trabajo que tuve este último semestre, me lo merezco, está bien. 
Pero las semanas pasaron y esa oportunidad no llegaba, mientras tanto presente el examen de oposición (Examen que realiza la Sep para dar empleo a los docentes) lo que me dejo un poco tranquila porque al resultar idónea me da una esperanza de que en algún momento me den trabajo, aunque por el monto no lo tengo. Y fue aquí donde comencé a sentir que no era libre en absoluto, es cierto que ya no tenía que ir a clases pero por otro lado ser recién egresada y no tener trabajo me hacía sentir un poco fracasada. Tenía tiempo libre, sí, pero no me sentía libre.

Pero no quiero que piensen que soy una conformista que solo espera a ver que le dan, en el transcurso de estas semanas yo seguí trabajando por mi cuenta lo que me daba un salario pequeño pero que de momento estaba bien, pero no quería pasar así demasiado tiempo.